El estado de las monedas virtuales

Las redes sociales y el boom del comercio electrónico han traído de la mano la aparición de una serie de monedas electrónicas que, a diferencia de lo que ocurre habitualmente, no son emitidas por ninguna institución gubernamental si no que los son por compañías privadas que, en la mayoría de los casos, centran su negocio en la red.

Quizás uno de los casos más conocido es el de Facebook Credits. En enero del pasado año 2011 la red social de Mark Zuckerberg obligó a los creadores de juegos a utilizar su moneda para las transacciones tanto dentro de las aplicaciones, como para la compra de las mismas. Su objetivo final era la de imponerse como un estándar de transacciones dentro de la red y que los usuarios no tuvieran que utilizar sus divisas nacionales. Hasta esta fecha los diseñadores de los juegos, como Zynga y Playfish, habían creado sus propias monedas virtuales para que los usuarios pudieran comprar los objetos virtuales que les permitían aumentar el nivel dentro de los juegos.

En su concepción el funcionamiento de esta moneda sería análogo al de cualquier otra divisa existente en el mundo, teniendo una fluctuación propia en base a la ley de oferta y la demanda. Pero su uso no llego a alcanzar la popularidad que se esperaba, en 2011 sólo 15 de los más de 800 millones de usuarios con que contaba la red social por excelencia adquirieron bienes virtuales con Facebook Credits. En junio del pasado 2012 Facebook decidió suprimir la limitación impuesta al uso exclusivo de su moneda dentro de su red social, lo que de facto ha supuesto su muerte.

Ahora ha sido el gigante de Internet Amazon, el que ha anunciado el lanzamiento, para el próximo mes de mayo de 2013, de su propia moneda virtual, “Amazon Coins”. Según ha publicado la propia empresa,el objetivo es el de fomentar el comercio de aplicaciones y juegos en su tableta Kindle Fire. Cada Amazon Coins será equivalente a un centavo de dólar, lo que hará que realmente no sea un moneda propiamente dicha si no una mera forma distinta de denominar a la moneda de facto a nivel mundial, y en un principio solo estará disponible para los usuarios residentes en EE UU. Amazon no ha dado detalles sobre cómo podrán los clientes acceder a su oferta de dinero virtual, aunque sí aseguró que los desarrolladores de software recibirán los dólares que les correspondan de la venta de aplicaciones independientemente de la forma de pago elegida por el usuario. Otra de las limitaciones de esta nueva moneda es que no será válida para el pago de suscripciones, aunque también se podrá utilizar también para transacciones realizadas dentro de las mismas aplicaciones. En resumen una nueva copia de lo que intento hacer Facebook hace un par de años, que, salvo que le aporte algún valor añadido al usuario, no se le vislumbra un futuro muy halagüeño.

Pero posiblemente el caso más solido, más desconocido y que más está preocupando a los gobiernos e instituciones financieras sea el de Bitcoin. Esta moneda electrónica descentralizada fue concebida en 2009 por el matemático Satoshi Nakamoto. Al contrario de lo que ocurre con la mayoría de las divisas mundiales, Bitcoin no depende de la confianza depositada en ningún emisor central, sino que utiliza un sistema de prueba de trabajo (medida para evitar los ataques de denegación de servicio y otros abusos como el spam en una red) requiriendo algún trabajo por parte del cliente del servicio, para impedir el doble gasto y certificar la realización de la transacción.

El Bitcoin, por su propia concepción, escapa al control de cualquier gobierno y entidad, lo que, por sí mismo, es un problema para los poderes establecidos. Además al carecer de un control “oficial”, todas las operaciones están exentas de impuestos, lo que atrae a mucha gente, tanto buena como mala. El Bitcoin no es una gracia de informáticos, no es una moneda para los vídeo-juegos de las redes sociales. WordPress, una de las principales plataformas de blog, acepta pagos con ella, pero también lo hacer empresas físicas de alquiler de limusinas o venta de pizzas. Por ejemplo, la fundación Wikimedia, propietaria de Wikipedia, se vio obligada a emitir un comunicado para explicar por que razón no admitió los Bitcoin en su última campaña de donaciones.

El nombre de Bitcoin también se aplica también al protocolo que define sus transacciones, diseñado también por Nakamoto, y a la red P2P que lo sustenta. Esta criptomoneda, al tener implícita una naturaleza descentralizada, hace imposible para cualquier autoridad manipular su valor y aumentar su cantidad arbitrariamente para generar inflación. Una curiosa situación se dio el pasado mes de octubre de 2012 cuando a raíz de informe negativo sobre Bitcoin por parte del Banco Central Europeo su cotización ha subido un 55% con respecto al dólar americano.

Cotización del Bitcoin con relación al €uro en el último año. Fuente: Bitcoin.de
Cotización del Bitcoin con relación al €uro en el último año. Fuente: Bitcoin.de

 

Cotización del Bitcoin con relación al Dólar USA en el último año. Fuente: Bitcoin.de
Cotización del Bitcoin con relación al Dólar USA en el último año. Fuente: Bitcoin.de

 

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